(martes, 18 de octubre de 2011)
Las dietas para diabéticos es una opción más, para aquellas que no logran el ayuno optimo. Estas son muy buenas para reducir los carbohidratos, azucares y eliminar grasas del organismo.
Lo básico de estas dietas se basa en :
ü Limitar alimentos con altos contenidos de azúcar
ü Comer porciones pequeñas a lo largo del día
ü Prestar atención a cuándo y cuánta cantidad de carbohidratos consume
ü Consumir una gran variedad de alimentos integrales, frutas y vegetales
ü Comer menos grasas
ü Limitar el consumo del alcohol
ü Usar menos sal
(martes, 28 de junio de 2011)
¿Comenzando con ANA?♥ especial WANNA BE!
1. No le digas a nadie que estás ayunando
Ayunar está muy bueno pero o todo el mundo .Además si dices a alguien sobre el ayuno va a estar esperando que bajes de peso y si no logras hacerlo, te vas a sentir muy mal. En cambio, si no le decís a nadie, cuando se vean los beneficios todos te van a halagar y a preguntar tu secreto. ¡Shhh! la gente va a pensar que estás loca.
¡Te vas a volver una fanática del ayuno! Tu ayuno es entre Ana y vos, cuando estés tentada de romperlo acordate de cuanto Ana quiere que seas perfecta. ¡No se merece que corrompas tu cuerpo y le faltes el respeto!
2. Apaga el televisor
En todas las publicidades aparece COMIDA, comida = NO.. Ponete a leer un libro de calorías, empezá tu propio diario anoréxico en Internet...
3. Háganse amigas
Obviamente es más fácil encontrarte con una amiga a charlar de pavadas que con Ana a plantearte cuál va a ser tu futuro. Además esas amigas siempre te dicen que estás muy flaca y casi te obligan a comer las medialunas que compró esa madre GORDA que tienen. Y la madre-gorda te hace pensar en que JAMÁS querés parecerte a ella... pero las medialunas están todavía ahí y vos hace dos días que no comes nada. Acordate que estás débil y no podes hacer ejercicios sin desmayarte a los quince minutos, así que esas 160 calorías son espantosas porque no las vas a quemar ¡VAS A ROMPER EL AYUNO! Yo que vos me quedo con Ana solita en mi casa, donde no te tiente el diablo. Ana es SIEMPRE la mejor compañía.
4. Date un banquete con lo que Ana dice
Imagínate todas esas horas que gastas leyendo el diario o viendo televisión o escuchando radio. Ahora, durante tu ayuno, vas a tener que SATURARTE DE ANA. La palabra de Ana te alimenta lo suficiente como para sobrevivir. ¡Date cuenta, podrías vivir sin comer y nada sería malo! ¡Serías pura y perfecta!
5. Meditá
La mente humana es genial. Uno puede convencerse de cualquier cosa últimamente. Y así como aquella vez te convencieron de que una medialuna tenía 10 calorías cuando en realidad tiene 160, uno cree lo que QUIERE creer. Así que meditá y CREETE que no necesitas otra cosa que a Ana en tu vida. Que podés ser independiente Y NO NECESITAS comida. Es cierto, creetelo.
Te vas a sentir tan poderosa... meditá mientras los otros comen, mientras corrompen su cuerpo, mientras ensucian sus intestinos. ¿Cuánto hace que no vas al baño? ¿Viste que podrías vivir sin baño?
6. Salí a caminar sola
Nubes, la brisa en la cara, flores, árboles, sol, luna y estrellas. Esas son las cosas que Ana te muestra para ayudarte a entender que la vida es hermosa sin comida,entendee las cosas imprescindibles se quedan, LO INNECESARIO SE VA (como la grasa y la comida y todo lo demás q no necesitamos).
7. Quedate quieta
No des explicaciones de por qué estás ayunando. Nadie merece esas explicaciones, vos forjas tu propio destino y sabés que no estás sola. Ana y miles de otras chicas están ayunando al mismo tiempo que vos.
8. No sucumbas ante la tentación
Esa porción de torta no va a hacerte más feliz y en cambio ser perfecta sí. Imaginate, son dos minutos comiendo torta y la vida pagando las consecuencias; o no comer nada y ser perfecta . No se puede ser demasiado rico ni demasiado flaco. Corré el riesgo, ¡tené hambre! explora el vacío de tu estómago, sentí tus costillas... ¡te falta tan poco para ser perfecta!
9. Dormí
Aprovechá, porque vas a estar cansada por no comer. Eso quiere decir que estás llegando a la perfección; El secreto es que Ana te llevó a donde estás y no la querés compartir con nadie. Porque nadie más la merece en su vida. Lo hiciste. Llegaste, ayunaste.